En Llanos de Penagos se encuentra Alpacas de La Tierruca, una granja que realiza todo el proceso productivo, desde la cría de alpacas hasta la manipulación de la fibra final. Ofrecen visitas y talleres abiertos al público. Crían alpacas, esquilan, limpian, lavan, secan y almacenan la fibra, luego la escarmenan, cardan, hilan, tiñen, y hacen fieltro. La fibra se hila artesanalmente y se transforma en productos finales mediante telares. La alta calidad de su fibra se debe a la buena genética, bienestar animal y adecuada alimentación, resultando en un material que conserva el calor en invierno, es fresco en verano, y es suave, ligero y cómodo.
«Soy Pili y mi pareja se llama Paco. Vivimos en el campo y tenemos una ganadería de alpacas en Cantabria. En Perú, descubrimos que «paco» significa «alpaca» en Quechua, como si fuera nuestro destino. Dejé Madrid para enamorarme de una persona, la naturaleza, los animales y el estilo de vida rural. Aquí, el trabajo nunca falta y el horario lo marcan las horas de luz. Mi consejo: que nadie te diga dónde y cómo vivir.»